La diabetes gestacional

La diabetes gestacional es un tipo de diabetes que afecta a las mujeres embarazadas en las etapas avanzadas de la gestación y suele desaparecer tras el parto. Sin embargo, hay pacientes que pueden llegar a desarrollar la diabetes mellitus tipo 2 conforme envejecen.

Las mujeres con mayor riesgo de padecer este tipo de diabetes son:

  • Aquellas que tienen antecedentes familiares.
  • Mujeres que en embarazos anteriores han dado a luz a bebés con más de 4kg.
  • Que han tenido sobrepeso antes del embarazo.
  • Mujeres con ovarios poliquísticos.
  • Mujeres que han aumentado excesivamente su peso durante el embarazo.
  • Padecen hipertensión arterial.
  • Son mayores de 30 años en el momento del embarazo.
  • Tienen demasiado líquido amniótico.
  • Mujeres que han sufrido diabetes gestacional en embarazos previos.

embarazoLa diabetes gestacional se produce cuando el cuerpo no puede producir suficiente insulina durante el embarazo.

La insulina es una hormona del aparato digestivo que tiene la misión de facilitar que la glucosa que circula en la sangre penetre en las células y sea aprovechada como energía. El páncreas es el encargado de producir la insulina.

Durante el embarazo el cuerpo sufre cambios que provocan resistencia a la insulina. Esto provoca que el cuerpo necesite más insulina y si el páncreas no puede producir suficiente insulina, puede desembocar en diabetes gestacional.

Este tipo de diabetes puede tener efectos tanto sobre la madre como sobre el feto. En el feto aumenta el riesgo de que sufra malformaciones. La madre puede padecer hipertensión arterial y un parto prematuro o, después del parto, desarrollar diabetes tipo 2, hipertensión arterial y niveles altos de colesterol.

¿Se puede prevenir?

Para prevenir la diabetes gestacional el personal sanitario de referencia realizará pruebas de nivel de glucosa a la mujer embarazada.

Es muy importante la prevención de este tipo de diabetes, ya que si la futura madre tiene un elevado nivel de glucosa en sangre, el bebé aumentará la producción de insulina. Esto hace que el niño crezca demasiado y se puedan producir complicaciones a la hora del parto.

El tratamiento

Para mantener los niveles de glucosa deseados existen unas pautas que hay que seguir:

  • Es imprescindible llevar una dieta sana y equilibrada. Para ello puedes consultar con un endocrino y que te facilite las pautas necesarias. Algunas recomendaciones básicas son: controlar el consumo de dulces, realizar cinco comidas saludables al día, incluir fibra y carbohidratos de absorción lenta en la dieta.
  • Realizar ejercicio. Para una mujer embarazada las actividades físicas más recomendadas son la natación, el aquaeróbic o el yoga. También puedes consultar a tu personal médico de referencia para que te de las indicaciones necesarias sobre que ejercicios puedes practicar.
  • En algunos casos es necesario comenzar con un tratamiento insulínico, si con el ejercicio y la dieta sana no se llega a controlar los niveles de glucosa en sangre.

Cuando el bebé ya ha nacido es necesario monitorizarlo durante las primeras 24 horas, y controlar que sus niveles de glucosa están dentro de los parámetros normales.

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